jueves, 15 de mayo de 2008

El fracaso de Comeya



¿Qué va a ocurrir si los resultados son positivos y se lleva a cabo la explotación en toda regla?

Parece lógico que la reestructuración territorial del Parque consistiría en la reducción de sus límites en la medida que las necesidades de los grupos económicos fueran ampliando sus fronteras.
Esta era la respuesta que Jaime Vigón, delegado de ICONA por el año 1972, daba cuando se le preguntaba por las prospecciones mineras que se estaban realizando en el Parque nacional de Covagonga. Por fortuna las perforaciones no dieron los resultados esperados, a pesar que las zonas acotadas para dichos trabajos englobaban a la Vega de Comeya, Vega de Enol, Ercina, Bobias, Belvín y Vega de Ceñal, es decir, un 30% de la superficie total del Parque
Un fracaso con tintes de triunfo y que permitió la conservación de una parte de este espacio, que estuvo muy cerca de ser sacrificada en pos de la economía.
Pocos años más tarde, en 1979, se daba el espaldarazo a la conservación del Parque con la prohibición total de las labores mineras.
En la Vega de Comeya...en 1972...

lunes, 12 de mayo de 2008

Puente Bolín



El puente Bolín es uno de los hitos que todo aquel que recorre la senda del Cares le queda bien grabado. Los 60 metros que distan del cauce hacen que cualquiera que cruce este puente sienta la verdadera dimensión de estas montañas. Este puente se construyó como consecuencia de la destrucción en 1944, debido a una roca, del anterior paso que estaba situado unos metros más arriba y que se llamaba puente de Trea. Para sustituir a este puente se construyó otro de madera y que pasó a denominarse de Bolín, en honor de Luís Bolín, director general de Turismo por entonces, y que colaboró con 5.000 pesetas para la construcción del mismo. Campillo, encargado de las obras de la senda, no disimula las dificultades que representó la construcción de este puente.

No fue hasta 1975 en que esta pequeña maravilla fue sustituida por la actual estructura metálica, que a pesar de tener una factura de dudoso gusto, no se le puede negar la mayor seguridad que ofrece a quien tenga el placer de recorrer este camino.

En el Cares...en 1945...

domingo, 11 de mayo de 2008

Los curas montañeros


Aún hoy son evidentes las reminiscencias de la influencia de la iglesia católica en algunas de las actividades montañeras que se desarrollan a lo largo del año, los belenes de cumbre son buena prueba de ello; las cruces, tan numerosas en nuestros picos, e incluso las imágenes tan conocidas como la de la virgen de las Nieves en el Picu Urriellu son otras que parecen ligar de forma indisoluble montaña y religión.
No hace tantos años esta influencia era, tal como podemos imaginar, mucho más fuerte. No eran pocas las actividades que tenían como epicentro alguna parroquia o asociación juvenil dentro de los centros escolares; otras asociaciones a pesar de no estar tan estrechamente vinculadas con la iglesia, no renunciaban a ella, incluso cuando sus ideales, teóricamente eran tan distantes. No era extraño ver como algunos grupos de montaña asistían a misa antes de iniciar el viaje que les acercaría a la zona elegida para la excursión del fin de semana.
Había otras ocasiones, generalmente especiales, en que la celebración de una misa en la cumbre, era casi de obligado deber. Esta foto memorable, del año 1958, concretamente del 18 de julio, recuerda la misa que se celebró en el Pico Torrecerredo. El oficiante no era otro que el padre Montero, párroco de la iglesia del gijonés barrio de Ceares. Entre los asistentes se distingue también a Alfonso Martínez y a José Ramón Lueje.
En el Pico Torrecerredo...en 1958...

viernes, 9 de mayo de 2008

El Parque



Con la ley de Parques Nacionales de 1916 se daba el primer paso visible para lo que posteriormente se denominó Parque Nacional de la Montaña de Covadonga. Pedro José Pidal y Alejandro Pidal, abuelo y padre respectivamente del vencedor del naranjo, quizá fuesen, sin imaginarlo, las figuras que sembraran la semilla del árbol que Alfonso XIII plantó en la inauguración del Parque de Covadonga. Quizá plantaron la semilla porque supieron trasmitir la admiración y el amor por los Picos de Europa a Pedro Pidal, comisario General de Parques e impulsor de este "Santuario de la naturaleza" como el lo llamaba.
¿Que estaría pensando Perico en ese momento, ahí, situado tras la reina, entre los demás invitados?
En Covadonga...en 1918...

miércoles, 7 de mayo de 2008

Rumiada


La senda la Rumiada, acceso natural desde Poncebos hacia Tielve y Sotres, antes de que la carretera terminada en 1967 diera servicio a estos pueblos. Y acceso natural para todos aquellos que pretenden disfrutar de estos rincones en la actualidad.
A los pocos metros del inicio de esta senda se encuentra la ahora ruinosa construcción que sirvió durante la construcción de la central eléctrica, como vivienda para los obreros allá por los años 20, concretamente dieron comienzo las obras en 1917 y finalizaron en 1921, coincidiendo con la construcción de la carretera entre Arenas y Poncebos. También se utilizó como puesto de la Guardia Civil, que en la encrucijada que es Poncebos tenía vital importancia, máxime en los años posteriores a la contienda.
En Poncebos...en 1917...

lunes, 5 de mayo de 2008

La puntería del rey


Fueron varias las ocasiones en que Alfonso XIII visitó los Picos de Europa con motivos de las cacerías organizadas en su honor. Decíase que el rey gozaba de una excelente forma física y que además era un excelente cazador. En la cacería de 1912, organizada por el marqués de Viana, y a la que también asistieron el infante Carlos, los príncipes Raniero y Felipe, los marqueses de Hoyos y Villaviciosa y el duque de Tarancón, amén de otros muchos más participantes con menos renombre. Decíase que Pedro Pidal gozaba de muy buena puntería, pero quizá no alcanzase a la del monarca que fue capaz de abatir numerosas piezas, algunas de ellas a más de 300m de distancia.
En la foto se aprecia como catalejo en mano, trata de localizar posibles piezas; tras de el, casi tapado totalmente, Pedro Pidal.
Quizá su majestad desconocía la cita de Lope de Vega de que no todos los hombres comen la caza que matan...y si la conocía seguro que no le importaba en absoluto.
En Aliva...en 1912...

domingo, 4 de mayo de 2008

La fonda Velarde


Como desafiando al tiempo, continúa esta vieja fonda siendo testigo de aquella cena celebrada posiblemente el 17 de julio de 1907.
Y posiblemente los comensales fuese Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa, Aymar D'Arlot, conde de Saint Saud y Gustav Schulze.
Posiblemente, porque ni lo uno ni lo otro son cosas que se puedan afirmar con rotundidad. Esta bonita anécdota, sacada a la luz por Antonio Odriozola como consecuencia de las investigaciones realizadas para la publicación de la edición en castellano de la ya célebre obra "Monographie des Picos de Europa" contiene algún error, tal como menciona Elisa Villa en "Gustav Schulze en los Picos de Europa". Odriozola afirma que la cena se celebró el 18 de julio, lo que parece bastante improbable, ya que al menos Gustav Schulze se encontraba esa tarde en Covadonga donde pasó la noche.
Así mismo, llama la atención que tampoco Saint Saud mencionase este encuentro en las ediciones de 1922 y 1937. Lo que si es seguro es que al menos Schulze y Saint Saud coincidieron en esta ahora ya vieja y tranquila fonda de Velarde, donde sus muros guardan el secreto de tan interesante noche.
En Unquera...en 1907...