domingo, 3 de febrero de 2008

El Tren de los Picos




No es un secreto que las comunicaciones han sido desde siempre uno de los mayores retos a los que se han tenido que enfrentar los habitantes de los Picos de Europa. El río Sella es una de las líneas naturales que comunican la leonesa Sajambre y la asturiana Amieva con la ya más benévola marina. Desde la archiconocida Senda del Arcediano, hasta nuestros días han sido varios los proyectos, estudios ó simplemente ideas que nunca llegaron a materializarse.
Así, por ejemplo,en 1785 el ingeniero Miguel de la Puente consideraba, innecesario la construcción de la carretera entre las localidades de Cangas y Ribadesella por ser el río Sella perfectamente navegable en este tramo.

Hubieron de trascurrir bastantes años hasta que por fin una carretera cruzase estos parajes. En un primer momento se finaliza el tramo asturiano allá por 1880 y pocos años después el tramo leonés, aunque el actual trazado difiere ligeramente del original debido a la voladura de los puentes Cabrones y Quemado durante la retirada de las tropas republicanas hacia Asturias y que jamás se volvieron a reconstruir.

Lo que quizá no sea tan conocido, es el estudio que en 1857 efectuó Carlos Green, con la autorización de S.M para la construcción de un ferrocarril que uniese la línea del norte en Palencia y pasando por el puerto del Pontón siguiese el río Sella por Cangas de Onís, Arriondas y terminase en Ribadesella.

¡Un ferrocarril por el Desfiladero de los Beyos!

¡El Tren de los Picos...!






En los Picos de Europa... en 1857...




miércoles, 30 de enero de 2008

La cacería del Rey


Corre el año 1912 cuando el rey Alfonso XIII en compañía del infante D.Carlos visita los Picos de Europa con la intención de abatir algún rebeco que otro. La cacería, organizada por el marqués de Viana, tuvo al parecer un gran éxito y el magno tirador abatió varias piezas. La mejor de ellas fue obsequiada a su augusta esposa.
Como siempre, la visita del Rey, fue un gran acontecimiento para la comarca lebaniega que como siempre le agasajó con mucho cariño. De hecho este fue el viaje en que el rey Alfonso XIII pudo ocupar por primera vez el llamado chalet real de Aliva.
En Aliva...en 1912...

miércoles, 23 de enero de 2008

Aymar D'Arlot, conde de Saint-Saud


En ciertas ocasiones da la impresión que aquellos personajes que fueron descubriendo estas tierras a los ojos foráneos, caso de Saint-Saud, lo hacían desde la perspectiva del explorador que recorre un territorio inhóspito y alejado de todo atisbo de una sociedad ya organizada y estructurada.
Desde el primer viaje del conde, allá por 1881, en el que roza los Picos de Europa con una visita a Covadonga, pasando por las campañas ya más planificadas de los años 1890, 1891, 1892, 1893, 1906,1907, 1908 y ya el más tardío, casi a modo de despedida, del año 1925, Saint-Saud nos va descubriendo ciertas facetas de estas montañas donde la necesidad y el retraso, todo hay que decirlo, son casi una constante. Seguramente no estaría errado pero por aquellos años que zona rural, incluidas las francesas, no estarían en parecidas circunstancias.
A pesar de ello, los viajes de Saint-Saud no pasaban desapercibidos e incluso la prensa de la época recogía sus idas y venidas...
El señor conde de Saint-Saud acaba de realizar su proyectada expedición por el macizo occidental para revisar y completar los datos previos a la confección del mapa comarcal. Estableció campamento a 1800 metros de altitud, en la Vega de Aliseda, desde donde realizó muchas ascensiones para la triangulación. En los alrededores de Peña Santa, subió a Torre Blanca, Cabeza del Cubo, la Rasa y por último, a la Peña Gregoriana, una cumbre sin nombre bautizada así como recuerdo de la excursión y del guía, Gregorio Pérez de Caín, nombrado recientemente jefe de los guardas de caza Real Coto de los Picos de Europa.
Ha regresado altamente satisfecho a pesar del forzoso fin impuesto por la lluvia. Lleva un copioso caudal de datos que permitirán al distinguido geógrafo trabajar el próximo invierno en la terminación del mapa que publicará seguidamente.
Ojala no sea ésta la última visita que realice. "El Comercio" espera ver pronto de nuevo por Asturias al señor Saint-Saud.
Este artículo, lo publicaba el 19 de septiembre de 1906 el diario "El Comercio" de Gijón, y es un ligero reflejo de que no todo aquí estaba olvidado de la mano de dios.
Saint-Saud es en este caso un simple ejemplo y no debiera entenderse estas palabras como una crítica hacia su labor, sería mezquino no reconocer todo lo que Saint-Saud significó para los Picos de Europa y su conocimiento.

martes, 22 de enero de 2008

Alfonso Martínez


Tal día como hoy pero de 1908*, nacía uno de los personajes más célebres de estas montañas llamadas Picos de Europa. Se trata de Alfonso Martínez, y pretender presentarlo sería caer en la mayor de las ingenuidades.
En 1935, concretamente el 22 de septiembre, Alfonso abrió un nuevo itinerario por la cara norte del Picu; cierto es que de forma involuntaria, pero no por ello el mérito decrece, se podría decir que todo lo contario.
14 años después, el 11 de diciembre, el diario “Voluntad” publicaba un artículo en el que el propio Alfonso narraba aquella ascensión que le había exigido lo mejor de si mismo, pero bueno…que lo cuente Alfonso…


…completamente despistado por la niebla, no fui capaz de encontrar un detalle conocido. Llevaba dos horas subiendo y atravesando llambrias, que a veces se hacían muy difíciles de salvar. Después de escalar verticalmente unos ochenta metros más, vi una pared cortada, echada hacia fuera, que era imposible de intentar. A la derecha, después de pasar un saliente de unos diez metros, unas llambrias inclinadas con unos agarraderos de moscas que, a primera vista, me parecieron imposibles de escalar. Después de hacer mil cabriolas, tocando en todos los sitios la roca para ver de encontrar algo donde hincar los dedos, conseguí al fin dominar este paso de unos treinta metros de ascensión dificilísima, llegando a empotrarme en una grieta que desconocía por completo
Conducía aquel día a dos turistas* que no miraron para mí por no impresionarse; pero si un pie o una mano me hubieran fallado, la muerte de los tres era segura, dado que yo llevaba la punta de la cuerda a la cintura y al otro extremo estaban atados mis compañeros de excursión. Por fin, realizando un esfuerzo sobrehumano, logramos llegar a la grieta considerada “Inaccesible” por el llorado Marqués de Villaviciosa, don Pedro Pidal, y por cuantos alpinistas la examinaron a distancia sin poder acercarse jamás a ella.
Empiezo a trepar por la grieta llevando una punta de la cuerda y poniendo mi pie en cada punta de la hendidura en postura semejante a la de los monos, y así subí unos cien metros teniendo que hablar alto para que mis compañeros de excursión me oyesen con claridad; estos tenían que mirar echando la cabeza hacia atrás por subir a plomo de ellos. De pronto se abrió toda la grieta y mis pies no alcanzaban a los dos extremos; mis piernas y mis brazos se cansaban en aquella postura incomoda y decidí, como medida suprema, agarrarme con las dos manos a la derecha de la grieta, quedando todo el cuerpo en el vacío, trepando por el borde de la grieta, que parecía como una columna, logrando salvar los últimos metros para salvar también la terminación de la grieta.
Seguimos hacia arriba y subiendo ya con pasmosa tranquilidad fuimos a dar al pico más alto, encima de la fuente. A nuestros pies se hallaba vencido el gigantesco Naranjo de Bulnes y estábamos ya fuera de peligro…

* Curiosamente este mismo día, pero de 1987, fallecía en accidente de circulación otro de los grandes personajes de los Picos de Europa, José Antonio Odriozola.
*Los dos excursionistas no eran otros que su hermano Julio Martínez y Carlos Martínez Páramo.


En el Naranjo de Bulnes…en 1935…

domingo, 20 de enero de 2008

Somedanas


Por tierras somedanas, con un sol propio del inicio de la primavera y con nieve casi exclusivamente en la zona leonesa, discurrió el pequeño paseo de hoy. La Cueta...tan silencioso como siempre, testigo del paso montañero de este invierno, que permite el juego infantil y el paseo de sus mayores...
En Somiedo...en 2008...

jueves, 17 de enero de 2008

Teleférico


También conocido por “el cable” debido a la anterior instalación, de carácter minero, que fue instalada en el mismo lugar allá por el año 1903 y que tenía como fin dar servicio a las minas de Altaiz y Fuente Escondida. En un primer momento se llegó a pensar en otros puntos de los Picos de Europa como ubicación para la estación superior, caso de las cumbre del Cortés, Peña Vieja o Morra de Lechugales. Parece ser que ya un aire conservacionista soplaba por entonces, desestimándose dichas cumbres y eligiendo el actual lugar, más discreto y menos impactante. Se inauguró un 21 de agosto de 1966, aunque por entonces ya existía el balcón superior, construido allá por los años 45/46 a instancias de Saturnino Díaz.
Las cabinas originales, con una capacidad para ocho personas venía a tardar unos tres minutos y medio en hacer el recorrido.
Ligada a la construcción de este teleférico estuvo el arreglo de la carretera desde Potes a Espinama y la construcción de otra desde Espinama hasta Fuente De, aunque el mayor impacto que tuvo el teleférico para la comarca en un primer momento fue la electrificación necesaria para el teleférico, de la que se beneficiarían 28 pueblos de la zona.
Este fue el proyecto que vió la luz pero hubo otros que por suerte se quedaron en eso, en proyecto, como el del Cable-Aliva ó el Cable-Pico La Padiorna e incluso los de la parte leonesa Cordiñanes-Collado Jermoso y Collado Jermoso-Pico La Padiorna…


En Fuente De...en 1966...

miércoles, 16 de enero de 2008

Pastores...


En el pueblo de Onís ocurrió un sensible accidente que causó en aquel vecindario profundo sentimiento.
El pastorcillo de ocho años José Díaz Zaragoza, se encontraba en la mañana de ayer apacentando cabras en un monte de las inmediaciones de aquel pueblo.
El citado muchacho, al pasar por un camino que bordea dicho monte tuvo la desgracia de resbalar, yendo a caer en un profundo y pedregoso barranco quedando muerto en el acto. El cadáver del desgraciado pastor fue trasladado al Hospital.

En Onís...en 1923...


Publicado en el diario “La Prensa” 1923.


…entonces estábamos en el tardiego que decimos por aquí, allá por el mes de octubre, y quedábanse a dormir en la sierra del Cuera los chavalucos, y el mío el primero, el que está en Alevia, Fidel. De cada casa que tuvieran allá arriba ganado tenía que marchar uno y se ajuntaban para la noche todos, que a lo mejor el mayor ni siquiera pasaba de los diez u once años…

En la Sierra del Cuera...años 40...


Extraído de “En la ribera del Cares” por Juan Rugarcía y Antonio Zavala